miércoles, 23 de diciembre de 2009

LOS TRASPLANTADOS HEPATICOS NO ACEPTAN LA PRESCRIPCIÓN DE INMUNOSUPRESORES COMO MEDICAMENTO GENERICO

Esta es una de las principales conclusiones, a la que han llegado, durante la celebración del IV CONGRESO NACIONAL, durante los días 23 al 25 de Octubre, organizado por la Asociación Andaluza de Trasplantados Hepáticos “ Ciudad de la Giralda” de Sevilla
350 trasplantados, de 16 asociaciones de toda España, que representan a los más de 14.000 receptores de hígado, desde 1984; se han reunido, convocados por la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos, al congreso bianual , donde han recibido información de los mejores especialistas nacionales a través de diversas ponencias, también han resultado de gran interés los talleres que bajo la coordinación de médicos especialistas, se han realizado, sobre la sexualidad tras el trasplante, embarazo y mujer, cumplimiento del tratamiento y reinserción laboral.
La mayor preocupación con la que se ha abordado el IV CONGRESO, ha sido la decisión por parte de la agencia española del medicamento de aprobar como medicamentos genéricos los fármacos inmunosupresores, considerándolos de amplio margen terapéutico y por tanto permitiendo su aprobación con un mas menos 20% de efectividad y habiendo sido experimentados tan solo con un estudio a 20 pacientes sanos y con una sola dosis.
Los pacientes trasplantados son sometidos a controles analíticos, con mucha asiduidad entre uno, tres y máximo seis meses para cuantificar la cantidad del medicamento inmunosupresor en sangre, por el alto riesgo de toxicidad o rechazo del órgano.
La sola opción del amplio margen del mas menos 20% (40% posible), de estos medicamentos genéricos ya obligaría a los pacientes a someterse a los rutinarios análisis, como mínimo en la mitad del plazo que lo están realizando. Siendo el riesgo de toxicidad y rechazo mucho más amplio.
Como que el uso de medicamentos genéricos viene dado por ahorrar en el gasto farmacéutico y considerando que por su uso pudiera darse el caso de la pérdida del órgano, con el coste que supone un solo trasplante de hígado, además del coste de la ampliación al doble de analíticas y sus consecuentes visitas al especialista. No justifica el fin económico. Lo pacientes trasplantados ya toman en la actualidad otros fármacos en sus presentaciones de genéricos, por lo que no se oponen a ellos, pero en el caso de los inmunosupresores y dado el alto riesgo de la pérdida de calidad de vida, NO CONSIDERAN ACEPTABLE, sin un mayor control y estudios más completos, la toma de medicamentos inmunosupresores genéricos.